La cubierta exterior es de color blanco y está fabricada con un compuesto termoplástico de poliolefina, clasificado como LSOH (Low Smoke Zero Halogen o libre de halógenos).
Esta es su característica más importante: en caso de incendio, el cable no propaga la llama ni el incendio, y la emisión de humos es opaca y reducida, lo que garantiza la visibilidad para la evacuación. Al no contener halógenos, no desprende gases tóxicos ni corrosivos que puedan dañar la salud de las personas o la integridad de los equipos electrónicos cercanos.
En cuanto a sus especificaciones técnicas, el cable tiene una tensión nominal de 450/750 V, lo que lo hace apto para la mayoría de las aplicaciones domésticas e industriales de baja tensión, como circuitos de iluminación, tomas de corriente y cuadros de mando.
La nomenclatura indica una sección de 1.5 mm² o 1.6 mm² (dependiendo de la variante visualizada), capaz de soportar una temperatura máxima de servicio de 70°C en condiciones normales de funcionamiento.
Cumple con normativas internacionales de certificación de calidad, siendo el estándar para edificios de pública concurrencia como hospitales, escuelas, aeropuertos y centros comerciales, donde la normativa de seguridad contra incendios es más estricta. Su diseño robusto pero flexible asegura una larga vida útil y una gran resistencia mecánica durante la tracción en el proceso de instalación.